sábado, 23 de mayo de 2015

Lasaña cremosa de espárragos verdes

La lluvia de mayo hizo vibrar la tierra seca
del jardín





                       Aquel bosque allá en lo alto respira un cielo de amor,
                       hace noches que un ruiseñor lo deslumbra
                       con su invisible canto,
                       después copula en el mismo instante del alba
                       en un vuelo que roza el enredo de ramas,
                       y al primer sol hace nido del silencio

                                                                                                  
                                                                                               Pier Franco Uliana 
                                                                                                               Fontana Parađiśe



Me ocurre frecuentemente que me pierdo en mis quehaceres diarios y apenas paro en casa. Y cuando llego a ella no me apetece ni encender el ordenador. Pero no quiero renunciar del todo a ensimismarme un rato en mi lareira - lugar tan mío - donde escribir algunas de las minucias que a veces no saben permanecer ocultas. Pero sobre todo no quiero renunciar a saber de vosotros.

El mes de mayo inició con calores africanos si bien en estos momentos parece que un lluvioso y fresco otoño nos raptó la primavera. Será por poco, espero !

Durante mayo y junio en los pueblos campesinos se suceden fiestas para exhibir los radiosos productos de la tierra. En un pueblito cercano se celebró la feria del espárrago. Los espárragos verdes o blancos son una de mis verduras favoritas por su sabor y versatilidad.
cestas de espárragos verdes
foto de la web

El domingo preparé para mi familia una lasaña de espárragos verdes y queso fresco, receta sustanciosa y sabrosona que puede tomarse perfectamente como plato único o con poquito más. Y aquí la comparto.



Lasaña de espárragos verdes


Ingredientes para 4 o 5 personas
Pasta de lasañas: una confección de 500 gr.(preparadas para cocinar directamente en horno)
Un manojo de espárragos verdes de 500 gr.
Un chelote o cebolleta picados
Aceite de oliva virgen 1 o 2 cucharadas
Besamel hecha con un litro de leche
Queso fresco tipo ricotta 200 gr
Sal, pimienta y nuez moscada un pellizco


Limpiamos los espárragos y los cortamos en rodajas dejando las puntas enteras. En una sartén o wok antiadherente calentamos las cucharadas de aceite y pochamos el chelote picado fino, enseguida añadimos los espárragos y los cocinamos unos cinco minutos. Echamos un poco de sal y si es necesario un poquito de agua para que se cuezan bien. Los sacamos a un plato y reservamos.
Preparamos un litro de salsa besamel (o la compramos hecha) y la sazonamos ligeramente con sal, pimienta y nuez moscada. Yo suelo hacerla casera y ligera, bastante lìquida.
En un recipiente alto y rectangular de horno untamos el fondo con dos o tres cucharadas de besamel. Colocamos las tiras de lasaña sin sobreponerlas – seguir instrucciones del envase - ( las puse crudas, usé las que venden especiales para ir directamente al horno sin sumergir en agua, por ello necesitan una salsa besamel bastante líquida para ablandar la pasta).
Sobre las lasañas extendemos una capa de besamel y trocitos de queso fresco, encima distribuimos unos pocos espárragos. Repetimos la operación hasta formar tres capas. Terminamos con besamel y queso. Sobran bastantes lasañas de la confección.
Cocemos en el horno caliente a 180°C durante unos 30 minutos o hasta que se dore ligeramente la superficie.


Buen provecho! 
                       espero que os guste la lasaña verde y blanca,
 seguro que os queda mejor emplatada. Yo no me esmero mucho en eso...
                                        
                                Nos vemos en vuestros rincones 
                                           o en mi lareira

                                                  
                                      Abrazos de lluvia y sol



miércoles, 29 de abril de 2015

Voces de abril





Las voces de niños el viento recoge
después las esparce entre ramas y hojas ...
                                                                   Elio Giacone
                                                             




El mes de abril se está yendo a paso de lluvia y sol
Aromas dulces  y penetrantes cunden en el aire

De lejos llegan noticias que hablan de tristezas 
 ¡ triste abril de luminosos colores  ! 

El locutor de radio no hace mucho contaba la historia de Aeham el joven pianista palestino del campo de refugiados de Yarmouk  a las puertas de Damasco, ahora en manos de los jihadistas. Notas de Beethoven, Liszt o Bach  sobre los escombros encendiendo esperanzas. 

He sabido que recientemente el piano de Aeham ha sido destruido pero no su esperanza



Un abrazo a todos los que paséis por esta lareira. Tenìa ya ganas de encenderla de nuevo. 
                         Hermoso cierre de abril y entrada de mayo
                                                      

Chusa



domingo, 15 de marzo de 2015

Campiña de marzo. Risotto de collejas silvestres






Mira. Tras las ventanas
las estrellas escuchan
y alguna primavera
crece y se puebla
                                                  
                                                      M.Sabbag




El final del invierno. Lentamente se advierte el paisaje renacido de nuevos colores y una luz muy viva se difunde.
Dejar por unas horas la actividad cotidiana y recorrer los caminos de la campiña es un deleite. Disfrutar del ritmo pausado de la naturaleza, el mejor antìdoto contra el estrés. 
 Caballos, aves y, por suerte, todavía sin mosquitos...




A lo largo de los senderos húmedos he visto mujeres que recogían unas hierbas silvestres comestibles muy apreciadas en la gastronomía local, eran las collejas que por estas tierras llaman carletti. 
 El nombre castellano me ha resultado muy gracioso...Tienen el agradable sabor dulce de los guisantes apenas desgranados. Se consumen generalmente en arroces, tortillas, o crudas en ensaladas. Yo compré un manojo en la fruterìa y cociné el risotto que propongo ahora y que expresa el sabor delicioso del campo de marzo.

manojo de collejas silvestres
flores globosas de
las collejas






Risotto de collejas silvestres




Ingredientes:
300 gr. de arroz
Un manojo de hierbas collejas (80 gr.)
100 gr. de queso fresco tipo ricotta
20 gr. frutos secos picados (he puesto cacahuetes)
1 cebolleta                                                                                          
30 gr. de mantequilla
½ vaso de vino blanco
1 litro de caldo vegetal

Lavamos las hierbas collejas, las escurrimos y las trituramos con la media luna. Picamos la cebolleta. Mientras tanto en una cazuela aparte preparamos un litro de caldo vegetal que tendremos hirviendo para hacer el risotto.

  picadas
hierbas collejas
(carletti)
Ponemos a derretir la mantequilla en una cazuela ancha  y pochamos en ella la cebolleta a fuego dulce hasta que se quede casi transparente. Añadimos el arroz, lo tostamos uniformemente mezclándolo con una cuchara de palo. Cuando se ha dorado un poco vertemos el vino y dejamos evaporar. Vamos agregando ahora, antes de que se agarre,  un cucharón de caldo al arroz, y según se va absorbiendo el líquido seguiremos la misma operación. Se remueve con cuidado y nuevamente añadimos caldo hasta que se cueza el arroz. Cuando han pasado unos 15 minutos vertemos en la misma cazuela las hierbas picaditas y el último cucharón de caldo. Mezclamos delicadamente, tapamos los últimos minutos para que termine de cocerse el arroz y finalmente echamos en la cazuela los trocitos de queso ricotta, revolvemos, apagamos el fuego y dejamos reposar la cazuela tapada unos dos minutos para que se manteque el risotto. A la hora de emplatar se pueden picar unos pocos frutos secos para espolvorear por encima. Yo he usado los que tenía en la cocina, cacahuetes, y resultó un risotto muy agradable y sabroso.

Buen apetito!




Y con esta entrada os deseo unos muy felices dìas de marzo, despidiendo al largo invierno de este lado...


domingo, 8 de febrero de 2015

Sueño de agua y máscaras






Sueño de máscaras. Misterio lánguido y belleza eterna de Venecia.
Piezas de artesanía manual. Tradición que perdura a través de más de mil años de historia. Elegancia sin tiempo.


Recuerdo la primera vez que visité Venecia en Carnaval, hace algunos inviernos. Estaba cubierta de nieve. Nos sumergimos en la noche neblinosa. Atmósfera onírica, sin estruendos, suspendida en el agua.
Música clásica se difunde por el laberinto de canales y callejones. Ataviados con trajes de época y caretas de larga nariz vemos el carnaval desde dentro de la máscara, anónimos. Cada vez que doblas una calleja estrecha - apartada de la abarrotada ruta turística - te sobrecoge ver la propia imagen reflejada en el otro con tu misma careta.  Te asombra ver a quien con su cara desnuda te mira sorprendido y te dispara una foto. Risas, muchas risas.
.

 Ambiente de misterio nocturno casi silencioso. Solo la tenue música de Rondó de fondo como un gran teatro al aire libre... y a cada tanto un sobresalto, otra máscara insondable flotando en la niebla azul.

Fuga efímera de la realidad

 Nunca olvidaré aquella sensación tal vez irrepetible...






Enlace:



Hoy es un dìa bullicioso en que comienza oficialmente la fiesta,
prefiero alejarme

                  Felices dìas de febrero amigos, con o sin carnaval.

domingo, 1 de febrero de 2015

Los días de la mirla. Sardinitas a becafigo


campo cercano





Esperando los carnavales en los fríos días de la mirla, como aquí se les dice a los últimos tres días de enero que junto a los primeros de febrero suelen ser los más gélidos del año. Hay una leyenda que se remonta a la Edad Media y habla de una hermosa mirla blanca que con sus polluelos se refugió en una chimenea en aquellos helados días. Y después salieron todos los pajarillos tintados de negro por el hollín.
mirlo negro en la nieve
foto de la web


dos mirlos chiquitos en mi seto
de primavera

Los mirlos alborozan los jardines  pero en invierno apenas se les ve sobre los tejados 
                            deseando la llegada de la primavera...
                    y mi deshojado kaki  tan silencioso a la espera...


mi jardìn y kaki cubiertos de escarcha


dentro de un mes se inundará de gorjeos ... para que no se aburra tanto de ver pasar los días...

Y pensando en esto me he acordado de una receta siciliano-veneciana que he aprendido y que me gusta mucho. La recomiendo por lo sencilla y sabrosa que es: 

Sardinitas a becafigo


Su nombre deriva de los pajarillos becafigos que cazaban y consumían los nobles sicilianos en tiempos antiguos. El pueblo palermitano no tenía acceso a tal manjar (menos mal, digo yo...). Así utilizaron sus abundantes y asequibles sardinitas, las rellenaron con pan rallado, piñones y uvas pasas, y las enrollaron imitando la forma y relleno de los becafigos de los banquetes opulentos. Surgió un delicioso y diferente modo de comer sardinas al horno.

Ingredientes:
Sardinas pequeñas frescas, limpias y sin espinas (abiertas a libro)-12 (o boquerones)
pan rallado- 5 cucharadas
queso rallado tipo parmesano- 3 cucharadas
uvas  pasas – un puñado
piñones – un puñado
perejil picado- un puñado
laurel- algunas hojas
un pellizco de sal y aceite de oliva- 3 cucharadas

los filetes abiertos de sardinas
y encima el relleno
Preparamos el relleno dorando en una sartén con un poco de aceite el pan rallado. Añadimos luego los piñones, las uvas pasas y el perejil picado, y tostamos un poco. Apagamos el fuego y agregamos al conjunto el queso rallado. Mezclamos bien y reservamos.

Colocamos los filetes de sardinas limpios, sin espinas ni cabezas con la parte de la piel sobre la bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Los salamos ligeramente y  les ponemos encima un poco del rellen
o de pan preparado antes. Después los enrollamos comenzando de la parte de la cabeza.


 Añadimos el laurel troceando sus hojas entre las sardinas y terminamos espolvoreando por encima  las sobras del relleno de pan rallado. Vertemos un hilo de aceite sobre nuestros rollitos de sardinas y los cocemos en el horno a 180° de 12 a 15 minutos.





Dejamos reposar un ratito antes de emplatar y... buen provecho a los amantes del pescado!
Servimos con polenta o patatas y ensalada, ideal con una copita de buen vino blanco

Ya ha anochecido y la luna sigue creciendo


                                ¡Feliz y luminoso inicio de febrero!

                                




martes, 13 de enero de 2015

silvestres éricas




Volver a mi Lareira.

 Despierto temprano. Fuera no se ve ni el jardín de oscuro que está.  Poco a poco,  mientras tomo el humeante café amargo,  la consueta luz rosa se extiende sobre los tejados,  no hay nieblas

Un poco de humor, ligereza y sentido de la vida percibo especialmente en las plantas y florecillas de mi entorno, como esas silvestres éricas que han resistido las heladas. Me elevan el ánimo



Felices dìas de enero



domingo, 21 de diciembre de 2014

La ilusión de la infancia enciende la Navidad





En el pueblo véneto de Sàrmede (Treviso), un extraordinario mundo de fábulas de muchos países. 

Imágenes de la fantasía para admirar en la Muestra Internacional de la Ilustración para la Infancia.

 La belleza  regala momentos de felicidad y enciende el ambiente navideño en estos días algo mustios de nieblas invernales, no solo en el tiempo.

Como la sonriente madre jugando con su bebé en un bosque tropical encantado



Hoy no pongo receta porque hay ya muchas, será para otra ocasión.

Ahora, con bonitas imágenes nevadas y  maravillosa música intemporal de Giuseppe Torelli os dejo mis mejores deseos para estas Fiestas. Un pensamiento va a mi padre que desde una estrella encendida se emocionará escuchando una de sus melodías preferidas
Giuseppe Torelli - Pastorale Vivace





                 Feliz Navidad mágica, junto a las personas queridas en el corazón
                                     
                                               ¿hay algo mejor?

                                
                   y un 2015 afortunado, vivido con renovada ilusión




Un gran abrazo
 Chusa