domingo, 14 de abril de 2013

Pastel de Berenjenas Veneciano

Atardecer azul en Venecia
Aun, entre el mar y el cielo,
por la aurora,
se arrolla la tormenta, lejos, baja,
como una serpiente 
que se va...
                      Juan Ramón Jiménez

Por fin la primavera se respira en el aire... El lánguido invierno se prolongó más de lo acostumbrado y, sobre todo, las nubes no dejaban de descargar agua a cataratas. Sí, porque las lluvias son benéficas muchas veces, otras producen desastres e inconvenientes como encontrarse la casa inundada o la bodega del sótano empapada de agua (como nosotros). Además, como prolongación del clima adverso, también en el ambiente, con los amigos y compañeros en el trabajo, en la calle, en el mercado, se percibe una cierta desazón y  desasosiego que parece que  ahoga.

Pero con el renacer de la naturaleza en la nueva estación ya visible    y     paseando hasta el atardecer por Venecia, o por los jardines de cualquier ciudad,    no se puede permanecer mustios y la alegría de nuevo inunda los ánimos. En mi arbolito de kaki ya no anida una sola tortolita, sino dos. ¿ Estarán preparando el nido?  Yo, de momento, no lo veo. Lo que sí escucho diariamente es el alegre gorjeo de diferentes pajarillos, como esos mirlos que anidan en el seto rojo de mi jardín. Por eso se acercan diferentes gatos esperando que alguna tierna e incauta cría vaya a parar entre sus fauces.
dos mirlos camuflados en el seto rojo.
 Se ven?
ahora ya son dos tortolitas
para no aburrirse











Mientras observo esto desde mi cocina  preparo un pastel de berenjenas casi vegetariano, si no fuera por la mozzarella pero muy saludable y perfumado igualmente. Os lo recomiendo porque es muy fácil de hacer e igualmente sabroso y de agradable aspecto. Al menos para mí.

                     Pastel de berenjenas

Ingredientes:
Dos berenjenas grandes cortadas en lonchas para asar (se pueden también freir pero absorben mucha grasa)
Tomates para preparar la salsa
Algunas aceitunas verdes cortadas en aritos y alcaparras (opcional)
Mozzarella cortada en lonchitas
Queso rallado parmesano y pan rallado
Aceite de oliva, sal, (hierbas aromáticas picadas como orégano, albahaca, perejil...)

Lavamos y cortamos las berenjenas en lonchas y las espolvoreamos con sal gorda dejándolas así una media hora para que suelten el amargor. Pasado ese tiempo las lavamos de nuevo para eliminar el exceso de sal. Después las asamos en una sartén antiadherente ligeramente untada de aceite. Cuando están tostadas las retiramos a un plato. Preparamos mientras una salsa de tomate casera con cebolleta, ajo y orégano.
Untamos una fuente de horno con mantequilla o aceite y colocamos en el fondo una capa de berenjenas asadas que cubrimos con perejil y albahaca. Por encima ponemos la salsa de tomate. Luego colocamos la capa de queso (parmesano + mozzarella) y las aceitunas, después de nuevo berenjenas, luego tomate y por último se termina espolvoreando la superficie con queso parmesano, pan rallado y las hierbas aromáticas.
Introducimos en horno caliente a 200°C unos quince minutos, hasta que se ve dorado. Se puede servir como plato único. Espero que os guste.

















 Gracias amigos por las muestras de afecto que me demostráis. Disculpadme si no paso más  a menudo por vuestros preciosos rincones. No es olvido.
Os deseo una muy feliz semana de abril
Chusa


viernes, 1 de marzo de 2013

Tórtola en el árbol de marzo y Trucha en el plato




la tortolita ha vuelto a mi jardìn



















Mi corazón fue un péndulo entre
ella y la calle...

Y no sé con qué fuerza me libré
de sus ojos
me zafé de sus brazos.
Ella quedó nublando de lágrimas
su angustia.

Miguel Otero Silva - Encrucijada


Estoy de nuevo en mi lareira después de larga ausencia y tenía ya enormes ganas de encender la lumbre. Cuando alguien desaparece por un tiempo de su rinconcito íntimo bloggero todos nos preguntamos:  quién está detrás que no da señas de vida,    qué estará haciendo,   por qué no aparece,     estará bien?
       Es lo misterioso de este mundo, que desarrolla la imaginación del que te conoce solo virtualmente. Te imaginas a la persona tal vez idealizándola un poco, ocupada en no se sabe qué...    En mi caso estaba enfrascada en otras actividades, estudios universitarios que están concluyéndose, trabajo que no me falta....dicen que tengo suerte en estos tiempos,  es verdad,   aunque ya quisiera disminuir mis ocupaciones.

Me gusta vivir la vida saboreándola más despacio, pero últimamente la vivo a saltos   y  a veces es necesario            detenerse un momento, como hago ahora,  con gusto.
      He estado junto a mi madre en febrero en Madrid y esto me hizo muy feliz pero después hay que regresar, otros afectos te esperan... pero para mì la madre es la tierra
                 Recuerdo siempre la frase de ella cuando me ve vacilante: “Debes ir donde tienes que estar”. 
Y es así. 
Esa sensación "pendular" seguro que la han probado muchas personas que han construido una vida lejos de su país de origen, sensación que con los años se acrecienta, al contrario de cuando se es muy joven que no se percibe. 
Os traigo hoy una receta que es deliciosa y se la dedico a ella,    a mi madre,    en agradecimiento,   
que tiene ya muchos años aunque siempre es tan joven... y me gustaría que fuera eterna.


Trucha al horno gratinada sobre lecho de patatas 

Ingredientes para cuatro personas:
-Una trucha grande y fresca, abierta en dos lomos  sin raspa ni espinas
-Patata cortada en rodajas finas (estrato inferior)
-Tomate cortado en rodajas finas (sobre la trucha)
-Hierbas aromáticas para pescado y sal
-Mezcla gratin: pan rallado junto a dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen,  perejil picado y zumo de medio limón

Colocamos en una bandeja de horno untada de aceite las patatas crudas en rodajas finas; salamos ligeramente y espolvoreamos con las hierbas aromáticas. Encima ponemos los dos lomos de trucha con la piel sobre las patatas. Igualmente espolvoreamos  la trucha de finas hierbas y algo de sal y cubrimos con  las rodajas de tomate fresco que también aromatizamos. Por último disponemos la mezcla de pan rallado y perejil picado humedecida con el aceite y jugo de limón. Colocamos aquí y allí unas motitas de mantequilla para que se dore mejor aunque no es necesaria porque el pan rallado ya lleva aceite.
Se introduce en el horno ya caliente a 200°C por unos 25 minutos o hasta que se ve dorado. Está exquisito, con este pescado cocinado así podéis sorprender a los huéspedes muy agradablemente.


(Nota:  . Una vez asado el pescado, quise hacer un experimento con un trozo que reservé. Coloqué sobre él un poquito de mozzarella que tenìa y gratiné en el microondas dos minutos... estaba espectacular de bueno)


Y ahora os dejo hasta la próxima ocasión deseando que disfrutéis de  unos hermosos dìas de marzo.
Chusa

domingo, 23 de diciembre de 2012

Feliz Navidad y un Buen 2013




El cielo estrellado de la Patagonia. Es una de las fotos  que el hijo adolescente de mi amiga Cecilia  le sacó al cielo allá en Argentina, en el Sur del mundo, donde está estudiando por unos meses. Las estrellas parecían nieve al alcance de la mano.    Nunca he visto tantas juntas,  y viéndolas es imposible no sonreír, es imposible no soñar por un momento las personas queridas que no están a nuestro lado.
                    Por estas fechas hay una gran inflación de la palabra felicidad  pero creo que  necesitamos tanto de ella que yo la recojo del sentimiento de ver el espectáculo de la naturaleza insuperable y os la deseo a todos vosotros ... los que os pasáis por aquí ... fugaces como una estrella... pero dejando siempre un halo.

                   Feliz   Navidad   amigos   y
                                    un 2013  positivo  y animoso para todos.

Chusa

martes, 11 de diciembre de 2012

Coquitos de nieve sobre el jardìn





Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.

                                    Alfonsina Storni

 El pasado sábado vi amanecer el día con un manto de nieve y he mirado al jardín con los ojos de un niño ante el espectáculo de la naturaleza.  ....
        ni siquiera los pajarillos golosos de  los últimos kakis se escuchan.
                        Qué luminosidad y calma transmite la pureza del blanco
                                       en un aire que parece detenido y mudo...
Todos duermen.

 Los copos de nieve, nubes de espuma sobre la hierba, me han inspirado a preparar estas pastitas de coco, al horno. Deseando transformar cada una en un deseo, les he dado la forma de bola, estrella o corazón. Especialmente dedicados estos dulces a los amantes del coco puro, sin quesos ni cremas, todo blanco, idóneos para combinar contrastando con el negro café amargo. La receta la he sacado de la bolsa de la harina de coco.




 Coquitos de nieve

coquitos sobre la nieve
Ingredientes para unas 30 pastas:
Coco rallado -  170 gr.
azúcar - 200 gr.
harina - 40 gr.
claras de huevo - 2
(Se pueden rellenar con gotas de chocolate)

Ponemos en un bol las claras, las batimos bien y añadimos  el azúcar. Revolvemos y agregamos el coco, luego la harina a lluvia. Amalgamamos hasta obtener una masita moldeable y formamos con las manos y/o cortapastas, bolitas, estrellas  y corazones. Cocinamos en horno precalentado a 140° durante  diez minutos. Y  ya está! Sacamos del horno para que no se sequen demasiado y enfriamos antes de servir. 






Esta entrada estaba lista para salir el domingo pero problemas técnicos me impedìan bajar fotos. Recurrì a mis amigas expertas y la amable Go del blog Golonsegus me dio la solución dado que también a ella le había pasado. Bastaba comprimir las fotos, Luc me ayudó pues yo de esas cosas, ni idea.



Espero amigos poder felicitaros la Navidad desde aquí en próxima ocasión y pasarme por vuestros ciberespacios enseguida.

Un abrazo  y hasta pronto,
Chusa

sábado, 27 de octubre de 2012

Flores crujientes de Calabaza




mis luminosas flores de calabaza


Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
con flores de calabaza,
la nueva luz se corona
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
Y madrugada remota!

Romancero Gitano
                                     Federico García Lorca



Ya tenía ganas de encender de nuevo mi lareira, sobre todo ahora que los últimos rayos de sol  siguen acariciando los dìas de este final de octubre antes de que lleguen las nieblas. Echaba de menos entrar pausadamente en mi lareira a dejar un poco de color radiante como el de estas flores de calabaza deslumbrantes que encierran magia y sabor y que se pueden comer en cualquier ocasión combinándolas con cualquier alimento. Las he encontrado frescas y rozagantes en el mercado y las he preparado porque llenan de jocosidad la mesa.



Al corderito de mi jardìn también le gustan las flores de calabaza


Receta de flores de calabaza

Ingredientes:
Una bandeja de flores de calabaza
Un tazón de harina
Un chorrito de cerveza o de agua muy fría
Un pellizquito de sal
Un toque de coriándolo y de cúrcuma (opcional para reavivar el 
color)
Aceite para freír


Lavamos un momentito las flores, de manera muy delicada para que no se rompan. Eliminamos pedúnculos y pistilos. Las secamos con cuidado. Aparte en un tazón preparamos la masita de harina con el chorrito de cerveza o agua agitando con el tenedor hasta que quede una crema màs bien densa. Añadimos los aromas y poquita sal. Sumergimos las flores en la crema de harina y freímos en aceite caliente durante unos minutos hasta que se ponen crocantes. Servimos espolvoreadas con un poquito de sal o de azúcar, según gustos.
Se comen recién hechas, calientes. A mí me encantan.


Flores crujientes de calabaza
                                       


















El color de las flores de calabaza me fascina, en muchas ventanas veo calabazas para ser iluminadas en las próximas fiestas de Halloween poniendo una nota de alegría en las casas.

Siento mucho no poder pasar asiduamente por vuestros rincones que tanto me agradan, no siempre se dispone del tiempo que uno quisiera ...espero remediarlo lo antes posible para no perderme vuestras entradas.

Deseo que seáis felices apreciando las simples cosas que yo encuentro en la naturaleza sobre todo, es mi filosofìa de vida.
Chusa



sábado, 22 de septiembre de 2012

Pulpo a feira gratinado con queso cremoso



Una de las vistas cercanas a nuestra casita de verano en Galicia
en las Rìas Baixas

        


Tus ojos me recuerdan
las noches de verano
negras noches sin luna,
orilla al mar salado,
y el chispear de estrellas
del cielo negro y bajo.

Tus ojos me recuerdan
las noches de verano.
Y tu morena carne,
los trigos requemados,
y el suspirar de fuego
de los maduros campos.
                                    Antonio Machado

mi kakito  verdecito...
Casi sin darnos cuenta acaba de empezar el otoño y aunque el verano 
resiste, los días se acortan, las noches refrescan, pero el sol cuando sale nos acaricia con sus rayos aún ardientes. Los viñedos se preparan para la vendimia y los campos dorados ya han dado sus espigas. 
El paisaje campestre que atravieso en mi coche cada mañana al ir a trabajar es muy lindo ahora que las nieblas aún no arrecian. 
En medio de la llanura se vislumbran al fondo las cumbres de los Alpes en estos límpidos días. En mi jardín, los pocos kakis que han aguantado en el árbol las sacudidas de las tormentas de agosto están ya carnosos y redondos, pero verdes, esperando su momento en que semejen bolas naranjas de Navidad.  
 Para entonces, ya se habrá desnudado de hojas mi kako, dejando admirar sus escasos  frutos, lamentablemente,  esta añada.

Pero ahora, a la cocina que me pierdo con mis cosas:

el pulpo requiere el connubio con un buen vino, puede ser albariño, ribeiro...
 yo le he puesto un fresco Pinot Grigio del Véneto


















La receta que cuelgo hoy es fácil y exquisita y me trae los aires de mi Galicia meiga.
El hórreo no podía faltar
 Es el pulpo "a feira" a modo mío, espero que mi madre que es una extraordinaria "pulpeira" me dé su aprobación. Es que, visto que por aquí no encuentro aquellos pulpazos espectaculares que al cortar sus tentáculos iluminan el plato, intento, por vez primera, esta otra versión que probé este agosto en un pueblecito costero gallego y que me gustó mucho y ahora  propongo: simplemente gratinándolo con un poco de queso, tipo tetilla, por encima. Aconsejable para las personas que deseen darle un toque especial y convertirlo en un plato único. El agua de hervir el pulpo no la tiramos pues en ella coceremos unas patatas o cachelos que se condimentarán, al igual que el molusco,  con sal, aceite de oliva y un poco de pimentón picante o dulce, si se quiere, espolvoreado por encima.




 Receta de pulpo a feira gratinado con queso de tetilla


 Ingredientes
Un pulpo grande o dos pequeños 
sal gruesa
pimentón
queso cremoso de tipo "tetilla"
dos hojas de laurel
cebolla
aceite de oliva virgen





Ponemos a hervir abundante agua en una cazuela amplia con una cebolla y dos hojas de laurel. Cuando se produce el hervor introducimos el pulpo ya lavado y lo sacamos del agua tres veces seguidas (es una especie de ritual pero no sé muy bien para qué sirve,  se lo he visto hacer a mi madre...). Razón hayla.

Dejamos cocer unos 40 minutos, depende del tipo de pulpo y del tipo de agua. Basta pinchar y ver que quede blando pero no demasiado para que no suelte la piel.
Cuando está en su punto, "al dente", troceamos el pulpo con las tijeras. Espolvoreamos con un poco de sal algo gruesa, echamos un chorrito de aceite de oliva y le colocamos por encima unos trocitos de queso tipo tetilla para gratinar en el microondas unos dos minutos. Por último, añadimos el pimentón. Y ya está.

Yo tenía miedo de que no me resultara bien con el queso y le he echado demasiado poco. Sin embargo, les ha encantado a todos y la próxima vez le pondré más queso picado por arriba ya que casa muy bien su suave sabor con el fuerte del pulpo.
Podemos servirlo acompañando con las patatas troceadas hervidas en el agua del pulpo y simplemente aliñadas con sal, aceite y, si se quiere, un poquito de pimentón. Están muy buenas.
los cachelos o patatas hervidas en la misma agua
falta echarle el pimentón a gusto
están ya ricas solo con sal y aceite



el pulpo con el queso gratinado 


Estoy deseando ir a visitaros lo antes posible porque disfruto con vuestras ideas.
Un abrazo y hasta la próxima conversación esperando ser más escueta.
Os deseo un feliz final de septiembre,

Chusa



miércoles, 12 de septiembre de 2012

De nuevo en casa

Aquì no se ven las moras pero haberlas haylas
un poco màs abajo...


Los caminos bordeados  de moras y anises silvestres hasta llegar al espumoso mar por donde no pueden alcanzarlo los ruidosos automóviles ya que es necesario andar casi en fila india.

 De esta manera, respirando el aire de pinos y eucaliptos y humedecida la piel de la bruma marina que acaracola el pelo y deja ese agradable frescor,
 es como... 


                                      ... fundirse con la naturaleza en un solo instante.

 Un remanso de paz,   lejos del mundanal ruido,   lejos de los bodrios ruidosos de los programas basura televisivos emitidos para enganchar a demasiadas personas... que quizá sólo buscan desconectar por unos momentos de sus problemas cotidianos y se sumergen en unos ficticios casos de morboso cotilleo mirando en la casa de los “famosillos” de pacotilla por el ojo de la cerradura.

Cuando para relajarse basta un buen libro...y un buen paseo por el campo, la playa, o donde sea. Eso es lo que yo prefiero. 

     Y, claro está, la buena compañía de familia, amigos, charlando, riendo, tomando un buen vino y algo de picar...
                                            asì pasé mi verano en Galicia.

De nuevo en casa, 
                           con las pilas recargadas de aquellos aromas
                           y de aquella paz de otro tiempo con la memoria de los pies hundidos en las blancas arenas entre pardas rocas donde el vuelo de las gaviotas era ya un espectáculo. 

Enciendo mi lareira para conversar con vosotros - tan tibia después de la ausencia- deseando que en este mes de septiembre nos encontremos con briosos ánimos para afrontar con toda la ilusión necesaria al nuevo año que nos espera, por duro y dificultoso que sea. Sí, porque el verdadero nuevo año, para muchos, para mì también, empieza ahora, en este cálido mes de septiembre, mes de las uvas doradas y de la vendimia.

Me encantó la iniciativa que tuvo en julio la deliciosa amiga Conxita en su blog Té deTernura en que pedía que cada uno de los visitantes dejara una frase que tuviera un significado especial en su vida. Ella, además, en aquella ocasión, sorteaba un precioso objeto. Yo, quisiera reproponer la iniciativa de ella, aunque, lamentablemente, sin premio.  Solamente os pido que, si os apetece, dejéis aquí un pensamiento, frase o máxima que os haya servido de lección en la vida. Que todo ello nos sirva para reunir todas las energías, a veces dormidas.

En este momento, yo elijo esta:
 “El humorismo es el salvavidas del río de la vida” (Wilhem Raabe)

Pero también recuerdo siempre la que me decía una amiga madrileña entrañable, Ana, cuando vivíamos en Madrid, de adolescentes,  es una máxima que se me quedó grabada y me la aplico siempre:

“La vida hay que vivirla paso a paso y no a saltos”

Hasta la próxima amigos, espero, entonces, con una sabrosa receta de mi tierra gallega. Os invito, mientras tanto, a un vinillo en mi lareira ya con la lumbre encendida...